Fito Páez cumple 63 años y el rock sigue girando en su piano
La ciudad de Rosario, Argentina, vio nacer a una de las mentes más brillantes de la música en español un 13 de marzo de 1963 y desde ese momento el mundo supo que las teclas de los pianos no volverían a sonar igual. Rodolfo Páez, mejor conocido como Fito Páez, llegó a este mundo para demostrar que el rock se puede escribir con la elegancia de un vals y la furia del punk, logrando que hoy, varias décadas después, sus canciones sigan siendo el refugio de quienes buscan un poco de luz en sus vidas.
El flaco de los lentes grandes y la melena despeinada además de ser músico, es un cronista de nuestras propias tragedias y alegrías que ha sabido envejecer con una clase envidiable. No cualquiera llega a cumplir 63 años de vida en este camino con la garganta intacta y el hambre de seguir creando mundos musicales nuevos, pero es que él siempre ha jugado en una liga distinta en donde la mediocridad simplemente no tiene entrada.
De cargar el teclado de Charly García a conquistar el mundo entero
Empezar tu carrera cargándole el piano a Charly García y terminar siendo su heredero natural, no es algo que pase por accidente o suerte. Fito se curtió en las trincheras del rock argentino cuando su país despertaba de pesadillas oscuras, aportando una frescura que mezclaba el folclor del Paraná con los sintetizadores que dominaban las listas de éxitos en los años 80.
Esa etapa con la banda de Charly y luego con Luis Alberto Spinetta, le dio el doctorado necesario para lanzarse al vacío con sus propios proyectos. Fito Páez, quien está celebrando 63 años de vida, sabe perfectamente que esos años de aprendizaje fueron los que cimentaron su capacidad para llenar estadios sin perder la esencia de ese joven que ensayaba en un cuarto pequeño de Rosario.
El amor después del amor y el disco que rompió todos los récords
Si hablamos de este genio rosarino, es obligatorio detenerse en el álbum que redefinió las ventas y el impacto cultural en toda América Latina. El disco El amor después del amor no fue solo una colección de canciones, fue una explosión emocional que sanó heridas propias y ajenas, logrando que hasta el día de hoy no exista una fiesta, un viaje o una ruptura amorosa en donde no suene alguna de esas piezas maestras.
Esa obra lo elevó a una categoría de icono que pocos alcanzan, y le permitió irse de gira por todo el mundo y ser reconocido como el músico de un sonido único. La producción era tan ambiciosa que incluso hoy, con toda la tecnología que existe, sigue sonando actual, potente y capaz de erizar la piel de cualquiera que le dé play a la primera canción.
Fito Páez está celebrando 63 años de vida, y su reinvención es constante
Llegar a las 6 décadas y pico podría ser el pretexto perfecto para sentarse a ver pasar los días, pero para este artista eso suena a una pesadilla aburrida. En los últimos años lo hemos visto regrabar sus clásicos con una perspectiva moderna, colaborar con las nuevas promesas de varios géneros musicales y hasta protagonizar su propia serie biográfica que puso a medio mundo a llorar frente a la televisión.
Es esa curiosidad insaciable la que lo mantiene relevante en un mercado que devora artistas cada semana sin dejar rastro alguno. Él no intenta seguir modas, porque Fito mismo es la moda, o mejor dicho, es el estilo que permanece cuando las tendencias se evaporan, con lo cual demuestra que tener algo que decir siempre será más importante que contar con un buen filtro en redes sociales.
El cine y las letras de un artista que no sabe quedarse quieto
Muchos olvidan que detrás de los hits en la radio hay un hombre que ama el cine tanto como la música, dirigiendo películas, Vidas cruzadas y ¿De quién es el portaligas?, que, aunque a veces dividen a la crítica, muestran su visión particular de la realidad. Fito Páez no se conforma con los aplausos arriba del escenario, necesita contar historias en papel, en celuloide o en cualquier formato que le permita vaciar todo lo que trae en la cabeza.
Sus libros, Diario de viaje, e Infancia y juventud, memorias, son extensiones de sus letras, pedazos de una memoria que parece no tener fin y que siempre encuentra el ángulo más humano de las situaciones más complejas. Al final del día, lo que celebramos hoy es esa capacidad de ser un artista total, alguien que respira arte por los poros y que no tiene miedo de equivocarse si eso significa ser fiel a su propio instinto.
Las canciones que nunca faltan en su setlist
Ir a un concierto suyo hoy, es una experiencia religiosa para quienes crecieron con su música y para los que apenas están descubriendo que el rock en español tiene un padre muy vivo. Canciones como "Circo beat" o "Mariposa tecknicolor" suenan con una energía que te hace dudar si realmente tiene la edad que dice su acta de nacimiento, porque corre, salta y grita como si fuera su primer show en un bar.
La conexión que logra con el público es algo que no se compra con campañas de marketing, es un respeto mutuo que se ha construido durante 40 años de honestidad brutal. Fito Páez, quien está celebrando 63 años de vida, se sube al escenario con la seguridad de quien sabe que ya se ganó un lugar en el Olimpo, pero con la humildad de quien continúa disfrutando cada aplauso como si fuera el último.
¿Por qué necesitamos más tipos como él en la música actual?
En un panorama en donde todo parece estar diseñado por un algoritmo para ser digerido y olvidado en quince segundos, personajes como este intérprete son una bendición necesaria. Su música te obliga a pensar, sentir algo incómodo o bailar con una alegría que no es de plástico, recordándonos que el arte sirve para movernos el piso de vez en cuando.
Además, no le teme a la política, al amor cursi y mucho menos al paso del tiempo porque sabe que su legado ya está blindado contra el olvido. Sus 63 años son medallas de guerra de un tipo que ha sobrevivido a tragedias personales inmensas y que, a pesar de todo, sigue eligiendo el optimismo como bandera de guerra frente a la oscuridad.
La fiesta sigue y tú no te puedes quedarte afuera
Celebrar el cumpleaños de Fito Páez, es también festejar que seguimos aquí para escucharlo y que sus canciones continúan acompañándonos en cada etapa de la vida. Seguramente en esta fecha habrá un piano sonando en algún lugar de Argentina, una copa de vino brindando por su salud y miles de fans reproduciendo sus discos para sentirse un poco más vivos.
Si tienes la oportunidad de verlo en vivo en su próxima gira, no lo pienses demasiado porque artistas con ese talento ya no se fabrican con frecuencia. Es el momento de agradecerle por todas las veces que sus letras nos salvaron de un mal día y por recordarnos que, al final, el amor siempre es lo que viene después del amor.
Fito Páez está festejando 63 años de vida y aún hay un futuro que viene
¿Qué sigue para un hombre que ya lo ha hecho prácticamente todo en la industria? Seguramente más música, retos y esa forma tan suya de decirnos las verdades en la cara sin que nos duela tanto. El futuro de Fito Páez es tan brillante como su pasado, porque su motor es la pasión pura, algo que no se acaba con los años ni se vende al mejor postor.
Larga vida a Rodolfo, al flaco de Rosario, al dueño del piano y al hombre que nos enseñó que se puede vivir con el corazón en la mano sin morir en el intento. Que vengan muchos años más de música, locura y de esa rebeldía elegante que solo él sabe portar con tanto orgullo frente a todo el mundo.
Foto: Facebook @fitopaez
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