El primer concierto de The Rolling Stones en un escenario de Estados Unidos

The Rolling Stones: su primer concierto en Estados Unidos

Hablar de The Rolling Stones hoy en día es hablar de estadios abarrotados, producciones multimillonarias y boletos que requieren romper el cochinito. Pero hubo un tiempo en que Mick Jagger y compañía eran unos completos novatos cruzando el charco por primera vez, con mucha actitud, poco presupuesto y el sueño de conquistar un mercado que apenas empezaba a volverse loco por la música inglesa.

 

Todo comenzó el 5 de junio de 1964, una fecha que quedó marcada en piedra para la historia del rock. El lugar elegido para el debut no fue el Madison Square Garden ni el Hollywood Bowl, sino el Swing Auditorium de la ciudad de San Bernardino, California. Ahí, en una calurosa noche de viernes, sus satánicas majestades dieron su primer paso oficial en territorio estadounidense, desatando una locura inesperada.

 

El primer concierto de The Rolling Stones en Estados Unidos que hizo historia

 

La historia detrás de la organización de este concierto tiene un toque de comedia de enredos. Bob Lewis, un promotor local de San Bernardino, California, originalmente estaba buscando contratar a The Beatles para su evento de verano. Sin embargo, las negociaciones con la agencia en Nueva York se cayeron a última hora, y como premio de consolación, le ofrecieron a una banda inglesa de la que él jamás en su vida había escuchado hablar.

 

Para calentar motores, la estación de radio local KMEN se encargó de promocionar el evento a su manera, anunciando a la agrupación como los chicos malos de Gran Bretaña, y la banda más fea de Inglaterra. Aunque el primer álbum de los Stones tenía solo un par de meses de haberse lanzado en Estado Unidos, la curiosidad pudo más, atrayendo a cerca de 4 mil emocionados adolescentes a un recinto con capacidad para poco más de 5 mil personas. Al respecto, te dejamos algunos datos curiosos sobre la planeación del evento:

 

1. El promotor aceptó a la banda a ciegas únicamente porque su hijo adolescente le aseguró que eran geniales.

 

2. Las entradas para ver el debut estadounidense de la banda de rock más grande del mundo costaban tan solo 5 dólares de ese entonces.

 

3. El Swing Auditorium era un recinto tranquilo, famoso por albergar bailes y shows del comediante estadounidense Bob Hope.

 

Para el concierto de The Rolling Stones fue un caos

 

Si hoy vas a un show de rock masivo, verás vallas de contención y cientos de elementos de seguridad, pero en 1964 las cosas eran más caseras. Resulta que el fin de semana anterior, una preparatoria local había usado el Swing Auditorium para su graduación, dejando instaladas unas escaleras justo en la parte frontal del escenario para que los alumnos subieran por sus diplomas. Y bueno, a nadie se le ocurrió quitarlas.

 

Ese pequeño descuido fue el puente perfecto para la anarquía. Tan pronto empezaron a tocar los Rolling Stones, con un sonido duro y desinhibido, el público perdió la cabeza y decenas de fanáticas aprovecharon las escaleras para correr hacia sus ídolos. El frenesí llegó a tal nivel que una astuta fan logró llegar hasta Mick Jagger y le robó su pandereta en pleno concierto, llevándose el mejor souvenir de la historia. Detalles de aquella salvaje primera presentación:

 

1. El concierto duró apenas unos 20 minutos, algo impensable para los maratónicos shows actuales.

 

2. Debido al caos, la banda no hizo reverencias, y aplicaron una salida londinense: tirando sus instrumentos y huyendo del escenario.

 

3. La policía de San Bernardino y el escuadrón antidisturbios tuvieron que intervenir en el estacionamiento para evitar que los fans asaltaran el autobús del grupo.

 

Un guiño a la ciudad y un setlist irrepetible

 

A diferencia de las giras actuales de los Stones, en donde coreas himnos propios de principio a fin, el repertorio de aquella noche estuvo compuesto por 11 canciones, siendo la inmensa mayoría covers de sus ídolos estadounidenses. De hecho, la única composición cien por ciento original de la dupla Jagger-Richards que sonó en el recinto fue el tema "Tell me".

 

Sin embargo, el momento cumbre del show llegó cuando interpretaron el clásico de rhythm and blues "(Get your kicks on) Route 66". La letra de esta canción menciona específicamente a la ciudad de San Bernardino, lo que desató una ovación ensordecedora. Años más tarde, Keith Richards recordaría que escuchar a toda la audiencia cantando sobre su propia ciudad los hizo sentir como si estuvieran tocando en casa, quitándoles los nervios del debut.

 

Lo que debes saber sobre el setlist histórico

 

1. Arrancaron la noche con "Not fade away" de Buddy Holly, que en ese momento era su primer sencillo oficial en Estados Unidos.

 

2. Tocaron "I wanna be your man", un tema que John Lennon y Paul McCartney habían escrito para ellos un año antes.

 

3. Homenajearon a Chuck Berry con covers rápidos y furiosos como “Beautiful Delilah” y “I'm talking about You”.

 

El nacimiento de una leyenda cuando The Rolling Stones cantaron en California

 

Aquel primer paso de The Rolling Stones en California fue breve y caótico, pero sentó las bases de un romance eterno con el público norteamericano. Aunque el resto de esa gira de 1964 tuvo altibajos y no llenó todas las arenas, San Bernardino les dio la confianza de que iban por el camino correcto.

 

Apenas un año después, lanzaron "(I can't get no) Satisfaction", conquistando al mundo entero. Hoy, recordar el Swing Auditorium es viajar en el tiempo a ese momento exacto en el que cinco ingleses rebeldes cruzaron el océano para adueñarse de una ciudad, perder una pandereta y comenzar a escribir su leyenda.

 

Foto: Facebook @therollingstones

Tags: The Rolling Stones, Conciertos

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